miércoles, 8 de mayo de 2013

Octavio - Alberto Novoa Allagual (fragmeto)


Éramos tres hermanos, criados por la misma mano, bajo el mismo techo con la misma ropa, cada cual con su cariño, con el amor de los pasos de cada noche de insomnio cuando como solo un padre comprendería se terminan los números de tanto contar los pasos con el hijo cargado haciéndolo dormir,  para mi, con mis hijos no es solo el esfuerzo, es un honor, es la hora en la que puedo regresar el tiempo y apachurrar a mis hijos cuando ya dormidos en mis brazos, los miro, huelo sus cabezas y beso sus frentes.
Imagino a mi padre haciendo lo mismo, no hay forma de criar bien sin cargar, si oler sin amar y Octavio nos amó, dejándose traicionar al final de la vida por sus temores que invadieron su mente y lo convirtieron en quien dejó de ser el día que se fue.

No hay comentarios:

Publicar un comentario